
Esta entrada no trata de los problemas de la educación en tiempos pretéritos, como en la película de Almodóvar «La mala educación», sino de los que presenta en la actualidad. En estos últimos meses he recopilado diversas publicaciones que me preocupan y que deberían hacernos reflexionar, en mi caso no tanto por tener hijos en edad escolar (son casi más mayores que yo) ni por la remota esperanza de sucesión en forma de nietos, sino por la responsabilidad de quien forma parte de la especie humana. Muchas de ellas hacen referencia a la evolución de nuestras capacidades cognitivas, relacionadas principalmente con las nuevas costumbres de la población y también con el sistema educativo. Hablo del «conjunto de aptitudes, actitudes, procesos y facultades de nuestra mente que son las que nos permiten percibir, atender, procesar, seleccionar, interpretar, analizar y responder a todo aquello que nos rodea, para poder adaptarnos de forma adecuada a nuestro entorno y a los diferentes contextos y situaciones que se nos presentan en cada momento» (Javier Esteban Liviano).
España lidera la UE en abandono escolar pese a ser el país con más horas lectivas
En este artículo de la La Vanguardia de fecha 13/9/2023 se enumeran algunos de los indicadores del informe Panorama de la educación 2022. Indicadores de la OCDE, que podéis descargar desde el link que os incluyo.
Los alumnos españoles de secundaria reciben 181 horas más de clases lectivas al año respecto a sus congéneres europeos. Las horas que el profesorado debe dedicar a impartir esas clases, no pueden ser dedicadas a reforzar los estudios de los estudiantes más rezagados, ni a desdoblar las aulas. Todo ello provoca que el número de abandonos escolares se vea incrementado.
Por otra parte, la educación obligatoria en España finaliza a los 16 años cuando en otros países termina a los 18 lo que, en este caso, permite distribuir los contenidos en dos años más, menciona el rotativo. También influye el hecho de que el periodo vacacional sea más largo en nuestro país.
El 26,5 % de jóvenes entre 25 a 34 años tienen de máximo 3º de la ESO. El dato mejora respecto a generaciones mayores (35,8%) y baja 8 puntos respecto a 10 años atrás. Pero sigue siendo muy alto respecto a los países desarrollados (casi 14%) y de la UE (12%).
Otro mal indicador del informe es el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que ni estudia ni trabaja (los conocidos como NINIs) y que es del 17,2% frente al 14,7% de media en los países de la OCDE.
Si queréis profundizar más, el informe tiene 214 páginas.
El cociente intelectual está descendiendo por primera vez en décadas
Numerosos artículos de prensa fueron encabezados con el titular «Cada vez somos más tontos» cuando se dio a conocer un estudio de la Universidad de Northwestern mostrando que el efecto Flynn se había detenido, y que incluso estaba revirtiéndose, al menos en tres categorías clave de pruebas de inteligencia. James R. Flynn, estudió ampliamente este fenómeno a lo largo del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Concretamente, constató que los puntajes de las pruebas de inteligencia habían aumentado constantemente desde principios de la década de 1930, hasta ahora.
«Existe un descenso claro de competencia en algunas pruebas y puede ser algún indicio de un cambio social importante. Con todo, al igual que no se sabían las razones del efecto Flynn, tampoco se conocen las razones que están produciendo un efecto Flynn inverso», según publica la revista National Geographic.
La psiquiatra Marian Rojas Estapé, afirma que es “la primera vez en la historia en que los jóvenes son menos inteligentes que sus padres”.
No siendo quien firma este artículo especialista en ninguna rama, puedo dar una opinión basada más en la intuición y la observación que en algo más sesudo. Y es que algo tendrá que ver el proceso de idiotización al que estamos sometidos con el uso de los smartphones, a través principalmente de las aplicaciones de redes sociales, así como es escaso tiempo dedicado a la lectura, la supresión de los estudios de humanidades, o la bulimia con la que devoramos las series de las plataformas. El siguiente titular también estaría relacionado con todo esto.
Nuestra capacidad de atención y concentración están en caída libre.
«El estudiante universitario medio sólo se concentra en una tarea durante 65 segundos. El oficinista medio sólo se concentra en una tarea durante tres minutos.» La causa de la disminución de nuestra atención o, lo que es lo mismo, de nuestra capacidad de concentración, es analizada por el escritor Johann Hari en su libro «El valor de la atención: por qué nos la robaron y cómo recuperarla». Tenía como objetivo terminar su lectura antes de escribir esta entrada pero el tiempo cada vez me cunde menos.
Cuando publiqué, en julio de este año, mi entrada que llevaba por título «La música y la importancia de lo inútil», ya apunté, sin conocer aún el dato de la disminución de la atención, sobre la importancia de escuchar música clásica para mejorar la capacidad de concentración y otras capacidades cognitivas. La práctica del ajedrez, que creo debería ser obligatoria en las escuelas tanto para niñas como para niños, también favorece la capacidad de concentración y la memoria, pero ni lo uno ni lo otro. ¿Cómo su puede disfrutar de una sinfonía que requiere una media de 45 minutos de atención, o una ópera que puede precisar 4 horas, cuando únicamente nos podemos concentrar durante 65 segundos?
Hari ha estado tres años investigando las razones por las que esto está ocurriendo, entrevistando a más de 200 de los principales expertos y viajando por todo el mundo en busca de respuestas: de Miami a Moscú, pasando por Melbourne.
Su conclusión es obvia. La tecnología nos está robando la atención y lo hace a través de métodos perfectamente diseñados. Datos como los 23 minutos que tardamos en alcanzar el mismo nivel de concentración que habíamos conseguido previo a una interrupción, hay que tenerlos muy en cuenta.
Según Marian Rojas, el motivo es que “utilizamos la corteza prefrontal, adicta a experiencias vibrantes, para estimularnos desde fuera, por lo que no madura correctamente. Cuanto más utilizamos herramientas externas, más se atrofian las internas. Por eso les pides que lean un texto entero o que tengan una conversación profunda y no pueden… Su capacidad de atención y concentración ha disminuido tanto, que les dificulta el estudio.»
La UNESCO pide a las escuelas de todo el mundo que prohíban los smartphones en las aulas
«La revolución digital encierra un potencial inconmensurable pero, al igual que se ha advertido sobre cómo debe regularse en la sociedad, debe prestarse una atención similar a la forma en que se utiliza en la educación», afirma Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO, en un comunicado de prensa compartido con Euronews.
«Su uso debe ser para mejorar las experiencias de aprendizaje y para el bienestar de estudiantes y profesores, no en su detrimento», destaca la directora.
El informe GEM 2023 de la UNESCO advierte de que, si bien las tecnologías en el aula pueden ser beneficiosas para el aprendizaje de los estudiantes, también pueden tener un impacto perjudicial si se utilizan de forma inadecuada o excesiva, como en el caso de los teléfonos inteligentes.
«Los datos de evaluaciones internacionales a gran escala, como los proporcionados por el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), sugieren una relación negativa entre el uso excesivo de las TIC y el rendimiento de los estudiantes», señala el informe.
A raíz de sus conclusiones, la UNESCO recomienda una prohibición mundial de los teléfonos inteligentes en las aulas.
Francia, prohibió su entrada en las aulas en 2018, mientras que Finlandia y los Países Bajos van a introducir la prohibición en 2024. En España, Galicia lo hizo en el año 2015, mientras que la prohibición en la Comunidad de Madrid fue en 2020. No existe una normativa nacional. En el resto de España es el centro educativo el que «tiene la capacidad de decisión dentro del marco de su autonomía organizativa, pedagógica y de gestión». La Generalitat de Cataluña está estudiando una normativa para regular el uso de los móviles en las escuelas. Más vale tarde que nunca aunque a veces el mal puede ser irreparable para alguna generación.
Leí hace un par de años «Diez razones para borrar inmediatamente tus redes sociales», de Jaron Lanier. Tremendo. Recordemos que «cuando no te cobran nada por el producto, el producto eres tú» y en el caso de los jóvenes son ellos los que se ponen a la venta. Pensar que cada uno de ellos tiene un perfil de gustos y comportamiento en algún servidor de datos para ofrecerles servicios individualizados, ya debería hacernos temblar. Si «no tenéis tiempo» para leer nada, este documental de Netflix de 2020 debería interesaros: «The social dilemma».
Y ahora, pasemos al ámbito universitario.
Las universidades españolas caen en el ranking de Shangái 2023
«Las universidades españolas caen en el Academic Ranking of World Universities (ARWU), más conocido por ranking de Shanghái que mide las mejores universidades del mundo en términos de investigación científica. Se sitúan en la franja baja del ranking.
Otros rankings de universidades altamente reconocidos y respetados a nivel internacional son: los rankings de universidades del mundo QS y los rankings mundiales de universidades Time Higher Education.
El ranking, que se publica cada 15 de agosto, no incluye en esta edición a ninguna española entre las 200 mejores del mundo en 2023, caen de una franja a otra y pierde dos instituciones en el listado de las 500 mejores y tres en el top 1000. » Fuente: La Vanguardia 15/8/23
Los indicadores que determinan el Ranking de Shangai son tres:
- Ex alumnos y personal que ha ganado premios Nobel y medallas Fields.
- Sólo 7 ciudadanos españoles han obtenido el Nóbel: cinco en literatura y dos en ciencias:
- José Echegaray (1904)
- Santiago Ramón y Cajal (1906)
- Jacinto Benavente (1922)
- Juan Ramón Jiménez (1956)
- Severo Ochoa (1959)
- Vicente Aleixandre (1977)
- Camilo José Cela (1989)
- La Medalla Internacional para Descubrimientos Sobresalientes en Matemáticas, más conocida por el nombre de Medalla Fields, es una distinción que concede desde 1936 la Unión Matemática Internacional de forma cuatrienal, siendo el máximo galardón que otorga la comunidad matemática internacional. En España ningún matemático ha obtenido esta distinción jamás. Manuel de León (CSIC, Fundador del ICMAT, Real Academia de Ciencias, Real Academia Canaria de Ciencias), nos explica los motivos en este artículo del blog «Matemáticas y sus fronteras»
- Sólo 7 ciudadanos españoles han obtenido el Nóbel: cinco en literatura y dos en ciencias:
- Número de investigadores muy citados y artículos publicados en Nature and Science o indexados en los principales índices de citas.
- No se trata únicamente del número de publicaciones sino de las revistas dónde son publicados. Según un articulo de elDiario.es de principios de este año, los investigadores españoles dejan las revistas tradicionales por dos editoriales muy cuestionadas. La razón, es que «las revistas más prestigiosas pueden tardar meses en publicar un artículo y cuando lo hacen suele ser en un sistema que no permite la libre lectura, sino que está restringido a suscriptores. Sin libre lectura no hay citas y sin citas no hay prestigio en este mundo.»
- Rendimiento académico o, lo que es lo mismo, estudiantes que obtienen su graduación en el tiempo previsto. Se mide a estudiantes que no disponen ya de una titulación, lo que sirve para excluir a las escuelas de negocios.
De los tres puntos, unas bajas puntuaciones en los dos primeros, deben ser compensadas por la del tercero si se quiere tener una buena posición en el ranking, razón por la que los niveles de exigencia son cada vez menores. Es importante figurar en una buena posición si las universidades quieren atraer estudiantes, tanto locales como extranjeros.
Incluyo algunos párrafos del libro «La utilidad de lo inútil» de Nuccio Ordine, del que ya he escrito en alguna ocasión:
«En el curso de la última década en buena parte de los países europeos, con alguna excepticón como Alemania. las reformas y los continuos recortes de fondos financieros han trastornadado la escuela y la universidad. De manera progresiva, pero muy preocupante, el Estado ha iniciado un proceso de retirada económica del mundo de la enseñanza y la investigación básica … Casi todos los paises europeos parecen orientarse hacia el descenso de los niveles de exigencia àra permitir que los estudiantes superen los exámenes con más facilidad, en un intento (ilusorio) de resolver el problema de los que pierden el curso … Dado que paga muy cara la matrícula en Harvard, el estudiante no sólo espera de su profesor que sea docto, competente y eficaz: espera que sea sumiso, porque el cliente siempre tiene razón».
Para terminar, incluyo otra noticia de este verano sólo a modo de titular, de lo contrario no conseguiré nunca publicar esta entrada: «Máxima preocupación de las universidades ante el riesgo de paralización de la investigación con fondos europeos».
Como siempre, si has llegado hasta aquí te doy las gracias. También te felicito por superar la capacidad de atención de 3 minutos. Estaré muy satisfecho si decides hacer algún comentario y no digamos si me ayudas a difundir este blog.
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Tus reflexiones y razonamientos son siempre interesantes y muy documentados, mucho trabajo imagino.
Éste tema es preocupante e inquietante.
Espero que sigas escribiendo para que consigamos concentrarnos un ratito 😉
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Muchas gracias. Mucho trabajo, es cierto, pero es mi trabajo ahora 🙂 La mejor manera es coger un libro e ir ampliando el tiempo de lectura paulatinamente. La escuela concertada está activando una iniciativa para que los jóvenes lean en casa un mínimo de 15 minutos con los padres (o abuelos😉). La lectura diaria en voz alta durante toda la primaria permite al escolar ganar el equivalente a un curso entero. El plan es hacer lecturas en voz alta en casa porque el sistema educativo puede hacer poco si no existe educación en la familia. Lo que más me apena de todo, aunque no tiene remedio, es que cuando aprendemos a educar normalmente llegamos tarde.
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Potser ha calgut que el mal sigui molt gran per poder posar les mesures necessàries. La pandèmia ens va fer adonar que podem teletreballar sense massa complicacions, però també ens va ensenyar que no podem «teleestudiar», si per «estudiar» entenem «educar-nos». A Catalunya ja hi ha universitats, com ESADE, que prohibeixen l’ús de qualsevol dispositiu electrònic durant les exposicions teòriques. Potser és només un oasi al mig del desert, però l’optimisme em fa pensar que és la primera passa d’un camí que serà molt transitat.
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Si, estoy de acuerdo con tus reflexiones. Estos días es noticia en los medios la iniciativa llevada a cabo en Tolosa, municipio en el que los padres y comerciantes se han aliado para dejar a los niños hacer llamadas desde los locales si lo necesitan y, de esta manera, no necesitar (la excusa habitual) un móvil para hacer alguna llamada en caso de urgencia. También es una buena noticia la iniciaitiva de las escuelas concertadas en Cataluña de promover la lectura en voz alta, en casa, durante 15 minutos. Pero la buena educación, empieza en casa y no podemos exigir nada a nuestros hijos de lo que no demos ejemplo. Muchas gracias por tu comentario.
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